Ref.: Artículo Publicado en el Suplemento Económico del Diario Río Negro
Por Ignacio Soteras
Los beneficios de contar con el Certificado MiPyME trascienden lo meramente administrativo y se consolidan como una herramienta estratégica de gestión financiera y protección tributaria. En un contexto económico complejo e incierto, la correcta categorización y actualización del certificado resulta clave para gran parte del entramado productivo, especialmente frente a la actualización de los parámetros vigentes.
Es un hecho que obtener el Certificado MiPyME implica una serie de ventajas relevantes para las empresas alcanzadas. La categorización se realiza mediante la presentación del Formulario N° 1272 “PYMES Solicitud de categorización y/o beneficios” ante ARCA, debiendo complementarse, en determinados casos como sujetos exentos de IVA o grupos económicos, a través de la Plataforma de Trámites a Distancia (TAD). Los criterios principales se basan en ventas, personal ocupado y límite de activos, promediándose las ventas de los últimos tres ejercicios cerrados, según el rubro de actividad.
El certificado MiPyME no solo ordena la situación fiscal, sino que impulsa la eficiencia financiera y operativa”
Categorización y parámetros de análisis
Luego del proceso de evaluación, las empresas son clasificadas en categorías ascendentes: Micro, Pequeña, Mediana Tramo 1 y Mediana Tramo 2, según los parámetros establecidos para los sectores de Construcción, Servicios, Comercio, Industria y Minería y Agropecuario.
Beneficios tributarios y financieros
Entre los principales beneficios se destacan el IVA diferido a 90 días para Micro y Pequeñas Empresas, la compensación del Impuesto al Cheque como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, la posibilidad de imputar dicho impuesto contra contribuciones patronales en el caso de microempresas, y la aplicación de alícuotas reducidas en cargas sociales.
Asimismo, se contempla la exención del impuesto al retiro en efectivo, la exclusión de regímenes de retenciones y percepciones para microempresas con certificado vigente, la simplificación en la obtención de certificados de exclusión, el acceso a planes de pago preferenciales y beneficios específicos para MiPyMEs exportadoras.
- Acceder al diferimiento del IVA y alivio financiero.
- Compensar impuestos y reducir la carga fiscal efectiva
- Obtener alícuotas reducidas en contribuciones patronales.
- Acceder a beneficios diferenciales según la categoría.
La vigencia del Certificado MiPyME se extiende desde su emisión hasta el último día del cuarto mes posterior al cierre del ejercicio de la empresa. La recategorización se activa de manera automática para la mayoría de las MiPyMEs, siempre que se encuentren presentadas las declaraciones juradas correspondientes. En este marco, una gestión rigurosa de la información y el cumplimiento de los plazos resulta fundamental para mantener los beneficios y optimizar el flujo de fondos en el escenario económico actual.

